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LOS DOS HALCONES |
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“Amado Redentor, si me hubieras permitido pedirte la
mayor prueba de amor, jamás se me hubiera ocurrido
pedirte que nacieras niño.
Pero Tú hiciste lo que yo nunca me hubiera atrevido
ni a pensar.
Viniste para llamar al pecador, y yo no soy
precisamente un justo; a curar al enfermo, y yo
tengo necesidad de médico; a buscar al que se había
perdido, y yo camino errante.
Oh! Señor, refugio de los pobres, ¿cómo voy a
temerte?
Sólo temo mi debilidad, pero esta pobreza mía me
aproxima a Ti, que te hiciste cercano como un niño”.
AMEN.
San Alfonso
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Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los
entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.
Pasando unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de
los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro
no sabía lo que le sucedía, no se había movido de la rama
desde el día de su llegada a palacio, a tal punto que había
que llevarle el alimento hasta allí.
El rey mandó llamar curanderos y sanadores de todo tipo,
pero nadie pudo hacer volar el ave. Encargó entonces la
misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.
Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que
el pájaro continuaba inmóvil. Publicó por fin un bando entre
sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando
ágilmente en los jardines.
Traedme al autor de ese milagro, dijo. Enseguida le
presentaron a un campesino.
¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago,
acaso? Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explicó:
No fue difícil, su Alteza: sólo corté la rama. El pájaro se
dio cuenta que tenia alas y se largó a volar.
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Para Pensar:
¿Sabes que tienes alas?
¿Sabes que puedes volar?
¿A que estás agarrado?
¿De qué no te puedes soltar?
¿Qué está esperando tu rama para romperse?
¿Quién o qué la puede cortar?
¿Cuáles son las razones que hoy te impiden levantar vuelo?
¿Qué estas haciendo importante?
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"No puedes descubrir
nuevos mares...
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a menos que
tenga el coraje de perder de vista la costa"
Vivimos
dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, creemos
que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo
lo que sabemos y todo lo que creemos. Viven nuestros
valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En es zona
reina nuestro pasado y nuestra historia. Todo lo conocido,
cotidiano y fácil. Es nuestra zona de confort y por lo
general creemos que es nuestro único lugar y modo de vivir.
Tenemos sueños, queremos resultados extraordinarios,
buscamos oportunidades pero no siempre estamos dispuestos a
correr riesgo, no siempre estamos dispuestos a transitar
caminos difíciles o incómodos. Nos conformamos con lo que
tenemos, creemos que es lo único y posible y aprendemos a
vivir desde la resignación.
El liderazgo es la habilidad que podemos adquirir cuando
aprendemos ampliar nuestra zona de comodidad. Cuando estamos
dispuestos a correr riesgos, cuando aprendamos a caminar en
la cuerda floja, cuando estamos dispuestos a levantar la
vara que mide nuestra potencialidad.
Un verdadero líder tiene seguridad en si mismo para
permanecer solo, coraje para formar las decisiones más
difíciles, audacia para transitar hacia lo nuevo con pasión
y ternura suficiente para escuchar las necesidades de los
demás.
El hombre no busca ser un líder, se convierte en líder por
la calidad de sus acciones y la integridad de sus intentos.
"Los líderes somos como las águilas, no volamos en
bandadas... Nos encuentras cada tanto y volando solos"
Nadie vendrá a rescatarte, nadie cortara la rama.
Tú eres el mago.
Tu futuro está en tus manos.
Solo necesitas comenzar.... AHORA!
¿Entonces que es tener éxito?
Es comenzar por tener un sueño.
Es estar comprometido con los sueños.
Es tener confianza en si mismo.
Es algo que no aparece por casualidad.
Es aceptar lo que no se puede cambiar.
Es saber cambiar a tiempo.
Es saber que lo único permanente es el cambio.
Es saber y poder delegar en los demás parte de nuestra
tarea.
Es volver a empezar.
Es reconocerme en mis logros.
Es saber disfrutar de mis logros y de lo que tengo.
Es reconocer que me equivoqué y pedir perdón.
Es reconocer que detrás de cada acierto puede haber varios
fracasos.
Es enamorarse de lo que uno hace.
Es no postergar y hacer algo ahora.
Es darse cuenta que esta eligiendo a cada momento.
Es reconocer las propias debilidades y fortalezas.
Es no parar jamás hasta conseguir los sueños.
Es saber con que fin hacemos las cosas.
Es no mirar hacia atrás.
Es actuar con entusiasmo.
Es transitar caminos desconocidos.
Es probar hacer algo que nunca hicimos.
Es probar hacer algo de una manera diferente.
Es saber que no estamos solos.
Es no rendirse jamás.
Es rendirse ante lo que no se puede cambiar.
Es disfrutar de cada momento.
Es disfrutar del tiempo libre.
Es tener tiempo libre.
Es accionar ya.
Es inventar un nuevo un paso de baile cuando el anterior no
funciona.
Es pensar en positivo.
Es tener metas clara.
Es tener perseverancia en la búsqueda de los deseos.
Es tener preparado para ver la oportunidad.
Es tener una actitud positiva.
Es desarrollar la creatividad.
Es utilizar la imaginación.
Es recomenzar con el mismo entusiasmo.
Es volver a empezar sin darse por vencido.
Es hacer las cosas lo mejor posible, pero hacerlas.
Es actuar como si ya hubieras logrado tus metas.
Es tener claridad en el propósito.
Es no hacerse problema por las cosas pequeñas.
Es dejar una huella para que otro pueda seguir.
Es jugar a ganar - ganar.
Es tener focalizado lo que uno quiere.
Es arriesgar.
Y sobre todo saber amar.
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