LAS MISIONES
POPULARES
 

 

         La misión popular es un modo concreto de evangelización que podríamos definir como un:

 

- TIEMPO EXTRAORDINARIO
- DE ANUNCIO DE JESUCRISTO
- PARA UNA PROFUNDA CONVERSIÓN
- SUSCITANDO O RECREANDO COMUNIDADES DE FE VIVA

            Se trata de una forma de pastoral extraordinaria al servicio de la pastoral ordinaria de un lugar. Por eso se suele hablar de “tiempo de gracia”, queriendo expresar así la idea de la irrupción de un Kairós, de un tiempo fuerte de la presencia actuante de Dios en una comunidad. Es un acontecimiento eclesial que sólo se comprende como un momento de servicio a la pastoral ordinaria del lugar. Supone el envío de los obispos y párrocos respectivos, como también la participación de todos los miembros activos de la comunidad para asegurar la continuidad y consolidación de la Misión.

 

Se trata sobre todo de un tiempo de anuncio. Aunque están presentes las tres dimensiones de la misión, la que destaca es la profética. Aparece a veces una falsa dicotomía entre anuncio y celebración. Ya no se trata de “repartir sacramentos” –era un poco la idea de las misiones antes del Vaticano II- sino que se apunta a otra cosa, donde los sacramentos se ubican en el momento celebrativo de la Palabra que ha sido acogida en la vida.

 

Esta palabra es una persona: Jesucristo. Las misiones son fuertemente cristocéntricas; y apuntan más a un encuentro personal con Jesús que a aprender cosas sobre Jesús. De la persona de Cristo se subraya sobre todo su cercanía con los hombres y su función soteriológica. Se proclama a Jesucristo en cuanto vitalmente significativo y en sintonía con la situación existencial concreta de cada persona. Y esto de una manera sencilla, amena, popular, acomodada a las característica de los destinatarios concretos.

 

La salvación experimentada en el encuentro personal con Jesucristo, si es auténtico, me cambia la vida. Tiene implicancias existenciales que se expresan en el compromiso. No es un cuestión intimista, ni de sentimiento solamente. En otras palabras: no se puede adherir a Cristo y su proyecto si no es en la comunidad; la conversión a Dios supone la conversión a los hermanos. Por eso la misión popular intenta formar comunidades donde no existen y revitalizar la comunión y la participación de las comunidades existentes.

 

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(Artículo extraído de www.redentoristas.org.ar )