NUESTRA HISTORIA
       
       

       
       
 
 
 
 
1.- LOS MISIONEROS REDENTORISTAS
 
San Alfonso María de Ligorio, compadecido de los más pobres y abandonados de su tiempo, especialmente de los campesinos de la zona rural y montañosa del sur de Nápoles, decide reunir una comunidad consagrada a la tarea misionera. San Alfonso comprende que la evangelización de esa gente, particularmente de cabreros y pastores, es su vocación en la Iglesia. Fundó la Congregación del Santísimo Redentor el 9 de noviembre de 1732 en Scala (Italia), con la finalidad de anunciarles la Buena Noticia del Evangelio que libera, promociona y dignifica la vida:

 

"Me envió a anunciar la Buena Nueva a los pobres” (Lc.4,18)
 
Con misiones y ejercicios espirituales, él y sus compañeros, San Gerardo Maiella entre otros, se esforzaron por responder a las necesidades espirituales de los habitantes del campo. Ardía Alfonso en deseos de predicar el evangelio. Con gran firmeza creyó que la Congregación, bajo el manto de la Virgen María, debía colaborar esforzadamente con la Iglesia en la obra de ganar el mundo para Cristo. 

Con el esfuerzo infatigable de
San Clemente María Hofbauer (+1820), “hombre de admirable robustez de fe y de invicta confianza”, la Congregación se dilata al otro lado delos Alpes. Allí encontró nuevos campos de actividad apostólica, ejercitando también nuevas formas de misión. 
Por diversas partes de Europa, la Congregación se propaga, y atraviesa el océano, extendiéndose por América, con el esfuerzo animoso de San Juan Nepomuceno Neumann.
 
Después se extiende por otras regiones, hasta igualar sus propios confines con los límites del mundo. Así, la Congregación del Santísimo Redentor se ha abierto poco a poco a nuevos campos de apostolado, asumiendo el trabajo misionero tanto entre fieles como entre no cristianos y hermanos separados de la Iglesia Católica. 

Por eso todos los redentoristas, empeñados en continuar la obra misionera del Santísimo Redentor y de los apóstoles, conservamos el espíritu de San Alfonso, en constante armonía con el dinamismo misionero de la Iglesia, especialmente en favor de los pobres, tratando de responder con todas nuestras fuerzas a los problemas más urgentes del mundo actual.
 
 
 
2.- NUESTRA EXPANSIÓN MISIONERA
 
 
(Artículo extraído de www.redentoristas.org.ar)

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